¡Qué importa que el banco se quede con su casa, o que tenga que cerrar
su pequeño comercio: usted vive en un país que es la envidia del mundo
mundial por su compromiso con los valores eternos del progresismo:
el mestizaje, el talante, la tolerancia, la paz perpetua y la
fraternidad universal! ¿Acaso no le parece suficiente, pedazo de facha?