No estamos hablando de un título de ciencia ficción, ni de una película
de género gore
(cuya característica más llamativa es la búsqueda de violencia y
sangre). Cuando hablamos de trituradoras de seres humanos, tampoco hace
falta viajar miles de kilómetros más allá de nuestras fronteras, ni
buscar en países tercermundistas para encontrar los crímenes más
abobinables. Y tampoco hay que culpar al nacionalsocialismo de
Hitler.
Los
hechos se localizan en España, concretamente en varias clínicas abortistas de
Barcelona, que contaban con trituradoras de fetos.
Previstas para fetos de varios meses de vida, es decir, de bebés (ya no
estamos hablando de semanas, sino de meses, puesto que por desgracia en
muchos casos la Ley permite el asesinato de bebés de hasta 22 semanas,
y para colmo estos energúmenos trituraban cuerpos de bebés de 8 meses).
Conectaban esas máquinas diabólicas a desagües para eliminar cualquier
rastro del crimen, para que no existan pruebas y se pueda continuar
asesinando impunemente a criaturas indefensas.
La parte positiva de la noticia
publicada en ABC
es que estas clínicas clandestinas están clausuradas,
gracias a la actividad policial y judicial. Por sacar algo positivo, y
para no tener que pensar cuántos seres humanos han sido triturados con
la más repugnante frialdad posible. Porque a quien no le horrorice esta
noticia, sin duda debería revisar su triste escala de valores.
Aunque tampoco sería de
extrañar, con tanta difusión de la cultura de muerte que algunos sectores
"progresistas" (?) vienen llevando a cabo durante tantos años, atacando
los valores religiosos que son fundamento ético de nuestra sociedad, y
sustituyéndolos por otros como el egoísmo y el dinero que sin duda
rigen el crimen del aborto. Egoismo, porque una madre que mata a su
hijo (sea este un bebé, o un niño de corta edad) por no querer
mantenerlo, o por no soportar su enfermedad mental, está siendo llana y
simplemente egoista hasta el extremo. Y también es protagonista el
dinero, último responsable de la existencia de clínicas asesinas
(legales o no). Por desgracia, el aborto mueve millones cada año, y
terminar con la vida humana en su etapa de mayor indefensión está
lucrando a muchos día a día.
El aborto es el cáncer de esta
sociedad, al igual que en la Historia ha ocurrido con la esclavitud o
lacras semejantes, y sin duda será aborrecido por las sociedades
futuras. Porque matar a un ser humano, tenga 6 meses o 6 años, es un
crimen deleznable, y relativizar estos asesinatos argumentando que "no
son personas porque aún no han nacido", lleva a que algunos trituren la
carne humana con fines lucrativos, sin el menor remordimiento. Todo por
la absurda ideología que algunos "giliprogres" han venido fomentando en las
últimas décadas.
A ellos les debemos que en esta sociedad sea más respetada la vida de
un perro o un lince ibérico
que la de
un feto de 6
semanas. Y gracias
a esa tergiversación progresiva de valores, incontables seres humanos
han muerto y han acabado triturados sin el más mínimo
remordimiento.
Para colmo, no disimulan ni se espantan. Los giliprogres de CC.OO.
(siglas que no sé si significan "Comisiones Obreras" o "Cómplices
Oficiales" o "Comisiones Oasesinas") piden "la absolución de estos
criminales y una nueva ley del aborto que permita el derecho de la
mujer a decidir sobre su propio cuerpo". ¡Como si un feto fuera parte
del cuerpo de una mujer! Ignorantes, no saben todavía que ser padre o
madre no es sólo un conjunto de derechos sino también (y
fundamentalmente) de obligaciones. ¿O es que van a pedir también "el derecho de los padres a
matar a los hijos cuando molesten"?
¿Cuándo van a finaciarse estos sindicatos por sus
afiliados en vez de por todos los españoles? ¡Basta ya de millonarias
subvenciones a estos politizados sindicatos giliprogres!. Porque para
escuchar salvajadas como esta, no hace falta pagarles ni un sólo
céntimo. Que los mantengan sus 4 afiliados; que sean honestos y dejen
de una vez de "chupar del
bote".
Y mientras, los diputados de
ERC se preocupaban más de enseñar sus panfletos nacionalcatalanistas en el
Congreso, que de condenar estos crímenes. Porque los mismos que se
dedican a hacer del nacionalismo excluyente su eje político, son los
que gobiernan en Cataluña y permitían que estas clínicas asesinas
incumplieran la Ley: las
inspecciones de la Generalitat catalana a estas clínicas con
trituradoras de seres humanos se sancionaron con 3.000 euros por
"irregularidades administrativas". Sin clausuras,
permitiéndoles cometer día a día más asesinatos de fetos de hasta ¡¡8
meses!!. Triturar un feto, para la inspección catalana, es una
"irregularidad". Im-presionante.
Más sobre la noticia, en
aciprensa o en la web de
ABC. Especialmente interesante los
últimos párrafos del enlace de ABC, en los que se puede comprobar la
actitud de la Generalitat y CC.OO. cerrando los ojos a estos crímenes
tan repugnantes. Vivir para ver.
Hay quienes defienden con mucho fervor la vida de los animales y de las plantas, y olvidan paradójicamente defender la vida humana. Asociaciones así hay miles, y en España por no ir más lejos, hay asociaciones protectoras de animales, defensoras del toro (contrarios a las corridas de toros tradicionales en nuestro país) y un larguísimo etcétera.
Quien me conoce sabe que soy amante de los animales como el que más. Me han aportado mucho, tanto que incluso tengo foto de algunas de mis mascotas como fondo de pantalla en el escritorio de mi pc. Pero no por ello voy a dejar de denunciar que por encima de todo, hay que defender la vida de nuestros semejantes. Sin ninguna duda.
No hace mucho, alguien me dijo que al blog le faltaba tocar el tema del aborto, y la verdad es que ese comentario me hizo reflexionar. No era posible que incluyera quejas sobre los crímenes del comunismo, por ejemplo, y dejara de lado un genocidio más socializado y consentido como es el del aborto.
En realidad el aborto no es genocida, si tenemos en cuenta el concepto de genocidio, puesto que no se trata de un mismo sujeto activo (una madre, difícilmente podrá ser genocida aunque mate a todos sus hijos siendo estos mayores de edad). Y dado que en España ya no existe la figura del infanticidio, y que el aborto es tenido en cuenta como un delito independiente, estamos ante una figura jurídica con naturaleza propia.